Haikus urbanos

La sesión del lunes pasado la dedicamos a los haikus urbanos pues somos conscientes de que la ciudad nos ofrece a diario maravillosas sorpresas en forma de imágenes. Así que decidimos cambiar las libélulas, los estanques, las ranas y las mariposas por ascensores, asfalto, hospitales e incluso bares. La calle será nuestro escenario pero también los muchos lugares que forman parte de lo urbano como estadios de fútbol, centros comerciales, cines o tanatorios.

Dice Vicente Haya -reconocido estudioso de haiku- que “cada cosa es mirada por un haijin como si en ese momento hubiese sido creada, como si nadie antes la hubiera visto nunca. Si tuviésemos que utilizar un ejemplo del mundo de hoy para explicar lo que merece un haiku, diríamos que sería todo aquello de lo que puede hacerse una fotografía. No es casualidad que la fiebre japonesa por el haiku haya sido continuada por una idéntica afición por la fotografía. Conservar un instante especial de la realidad, ésa es la finalidad del haiku”.

Hablamos del libro Gotas negras de Andrés Neuman pero también del libro Nieve, una deliciosa novela breve de Maxence Fermine sobre un joven poeta que escribe haiku.
Y mencionamos, tras comentar los textos de la ficha, el Manual de haiku urbano para peatones de Israel López Balan, una buena manera de caminar por la ciudad contando sílabas:




Recogemos aquí una breve antología de haikus urbanos:

asfalto seco
a la sombra de un coche
se arrima un perro

José Alberto Piña

Tras el derribo
los colores de viejas
habitaciones

Susana Benet

Revolotea
en el andén del metro
la mariposa.

Jesús Munárriz

seat león
se detiene un instante
paso de cebra

Raúl Vacas

Tarde en el parque.
Hay un anciano solo
en cada banco.

Sr. González

Cesa la lluvia
todavía en la esquina
la mujer pública

Camila

afuera llueve
todos los pasajeros
guardan silencio

Zeta

el albañil
-mientras unto tostadas-
pone ladrillos

Palmira

abren las puertas
nadie sube ni baja
de los vagones

Zeta

diciendo adiós
limpia el vaho del cristal 
del parabrisas

Raúl Vacas


Propuesta de escritura

Trata de captar esos instantes que nos sacan de nuestra rutina, que nos devuelven el asombro, que nos roban un suspiro: un vestido rojo en un cementerio, un niño espantando palomas, una limusina en una barriada humilde, un rebaño de ovejas por la Gran Vía... Procura dibujar una secuencia con cinco, siete o diez haikus.

Y estos son algunos de los trabajos presentados hasta ahora:



Pasacalles

I

vuelta la esquina
un cruce de miradas
le cede el paso

II

frío en la calle
bullicio en la taberna
camina solo

III

en el portal
la pareja follando
vuelve la vista

IV

botella en mano
escribe con su orina
hola al pasar

V

motín en el bar
voces y cascos rotos
azul sirenas

VI

rojo carmín
lencería y asfalto
luces de freno

VII

grita al caer
desde el séptimo piso
los ojos ávidos

Roberto Sánchez
Grupo A


Haikus urbanos

1)

Cielo soleado
Niños en la orilla
Pelotas ruedan

2)

Arena blanca
Personas caminando
Toallas vacías

3)

El mar al fondo
Los delfines saltando
El agua en calma

4)

La barca azul
Hombres recogen redes
Los peces saltan

5)

Gaviotas vuelan
Dibujan en el cielo
Paisajes blancos

María José Marín
Grupo B


Haikus urbanos
Un hombre piensa
en la calle vacía,
mientras camina.

Bajo el azul,
florecen los jardines
en la Avenida.

Rayos de sol
calientan el asfalto,
la piel se hidrata.

Pasos de cebra
controlan mis pisadas,
destaca el blanco.

Acera gris
despierta mi mirada
bajo mis pies.

Pequeñas calles,
vacías de sonido,
asfalto limpio.

Puerta nevada
enfría el interior,
piel abrigada.

Ciudad de luz
con cielos despejados,
sol en mi piel.

En carretera,
ausencia de peatones,
circulan coches.

Casas azules
Iluminan la calle,
cielo invisible.

Sofía Montero
Grupo B


Haikus urbanos
Un día

Compro helado
en la panadería
menos un grado.

Llora Antonio
en una terapia.
Rie al final.

La super luna
ilumina Garrido.
Farola rota.

Subo a la cama
cuento cinco sílabas
siete sílabas.

No puedo dormir
Cuento siete sílabas
Envío esto.

Néstor Valverde
Grupo A


Haikus urbanos

1

Una farola
Echa su red de ámbar
Sobre la acera.

2

Escalofrío
El pobre se sacude
Entre hojas muertas.

3

La boina roja
Circula entre los coches
Una ciclista

4

Ropa tendida
Los vecinos se ocultan
Tras las cortinas

5

El monumento
Un grifo que gotea
Viejo que orina.

6

Desconocida
Sin poder evitarlo
Me doy la vuelta.

7

El viejo cruza
La moto se encabrita
Una estampida.

8

Por la avenida
Un perro abandonado
Va cojeando.

9

Tacón de aguja
El pitillo en los labios
Cae la ceniza.

10

El cementerio
Es un parking privado
Para los muertos.

Ignacio Aparicio
Grupo A


Haikus

Un tropezón
una rodilla duele
radiografía

La cara triste
espera que le llamen
sala urgencias .

Está enferma
el personal sanitario
la inyección

La bata blanca
el yeso preparado
silla de ruedas.

Está contenta
la rodilla sin dolor
escribe haikus.

Inés Izquierdo
Grupo A


Haikus

Cielo en porciones
los pájaros se posan
en las antenas.

Luna y catedral
la piedra se ha encendido
con el ocaso

Gente en peligro
los coches corren raudos
no tienen sangre.

las maniquíes
que en lugar de pecado
ofrecen frio

Torres de plata
cortan el horizonte
Luna tapada.

Calles, colores
la gente se amontona
supermercados

Emilia González
Grupo B


Haikus

Gran avenida
atestada de coches
tiendas abiertas.

Claros y sombras
atardecer sombrío
en la azotea.

Salgo a la calle
pavimento mojado
cojo el paraguas.

Niño llorando
explorando el espacio
globo perdido.

Ramón Sánchez Rodríguez
Grupo B


Haikus Urbanos 
(En la calle, supermercado)

El pescadero
corta la pescadilla
con tranquilidad.

Al final del mes
los carros de la compra
pasan repletos.

El vigilante
controla con sigilo
al sospechoso.

Por la navidad
los centros comerciales
ponen música.

Los reyes magos
reparten los regalos
los niños duermen

La plaza mayor
llena de jubilados
es Salamanca.

Niños jugando
profesores hablando
hora del recreo.

Luis Iglesias
Grupo B


Sábado lluvioso

Lluvia en la calle
Paraguas trabajando
Pasos veloces

Coches con prisa
Semáforos abiertos
Bocinas vivas

Domingo de agua
Comercios rebosantes
Bocas felices

Bolsas repletas
Cajeras satisfechas
Carteras vacías

Niños llorando
Manos llenas de chuches
Padres tranquilos

Letras finales
Palomitas tiradas
Familia alegre

Toñi Martín del Rey
Grupo A


Ojos de yedra

Se desvanece el
Perfume del verano
entre las ramas

Quedan desnudas
Las huellas que en sus brazos
El viento araña

Lumbre apagada
Chimenea dormida
Ya el roble duerme

En plenilunio
Las sombras en la noche
Crecer parecen

Nadie le dijo
Que el roble al olivo le
Haría sombra

Ojos de yedra
Testigos ciegos de las
Ramas cortadas

Con tu permiso
Madre Naturaleza
El frío acecha

En primavera
Vuelven tus ojos verdes
Sobre la tierra

Lumbre encendida
Caballo de madera
El sueño llega.

Tina Martín Mora
Grupo A


Por la calle

Poda las ramas
subido en una grúa
el operario

Llueve en la calle
Un señor cono paráguas
destroza mi ojo

Se hace de noche
iluminan las luces
la Plaza Mayor

Se oyen sirenas
el camión de bomberos
para la calle

Asan castañas
y gritando su precio
chispea el fuego

Supermercado

Cola en la caja
cuando llega mi turno
cobran la bolsa

Estoy en el supermercado
y no llego a la balda
quiero galletas

Pescado fresco
grita la pescadera
hielo en el suelo

La frutería
no tiene chirimoyas
hoy sin postre

Están pegadas
en unos congelados
todas las gambas

Beatriz Gorjón
Grupo B


La noche oscura
resplandor de farola
ojos de gato.

Hoja pegada
pavimento mojado
tarde de fútbol.

Luna menguante
los charcos inundados
de resplandores.

Calle Libreros
lluvia endomingada
el chocolate.

Sopla el viento
recomienda silencio
la malhablada.

Lucio Gómez
Grupo A


Frente a la escuela,
en doble fila, coches
Es primavera

Los días de sol
las persianas se bajan
hasta la noche

Entre la niebla
Una mujer camina
sobre hojas secas

El café negro
de la mesa esquinada
es del abuelo

Cruzan la calle
un bebé y siete ancianos
Todos en silla.

Ana Isabel Fariña
Grupo B


Haikus de un día

Despierta blanca
La ciudad amarilla
Comienza el día

Primera hora,
Los autobuses pasan
Llenos de gente

Abren las puertas
Los establecimientos
Que más madrugan

Hospital, bancos
Colegios, oficinas
Plena actividad

En la plazuela
Las madres los vigilan
Y ellos se esconden

Dos hombres jóvenes
En la barra de un pub
Segunda gratis

Termina el día
Penumbra en la avenida
Luna creciente

Antonia Oliva
Grupo B


Haikus urbanos

Un beso fugaz
Ya son las ocho y diez
Coleta al viento

Coches parados
Mochilas multicolor
Suena el timbre

Bicis rodando
Militares corriendo
Perro meando

Café con churros
Jubilados con boina
Dame el Marca

La niebla se va
La colada tendida
Hora del pincho

Cuatro y media
La USAL y la Ponti
Un hervidero

El barrio calla
Bajo la luna llena
Un gato negro

Caroline Rott
Grupo A



Pinceladas de un día de otoño en Salamanca

Bajo el reloj
en la Plaza Mayor
visten de azul.

De púrpura higo
tras el escaparate
la mermelada.

Solo un balcón
a la extrema derecha
luce amapolas.

Un cuadro de agua
bajo una mujer pétrea
en sepia fluye.

Desde el portal
cae el triángulo recto
del haz de luz.

Van en fila india
las doce asfaltadoras
color mostaza.

Ante la zanja
estrechan la avenida
conos naranja.

Nubes lavanda
tras la malla de alambre
cubren la tarde.

Entre hojas verdes
se abraza las rodillas
cansado el niño.

Caminan todos
bajo la noche pez
entre farolas.

Ismarie Díaz Flores
Grupo B


Haikus Urbanos
De camino al trabajo a las 7:30 de la mañana

Luna, sol, farol
calles casi vacías
el tacón se oye.

Ausencia de luz
Tercera edad dormida
y alguien vela 
(pasando por el asilo)

¡Buenos días!
Sin conversación, lleva
los cascos puestos 
(la chica de la limpieza)

Kioskos, bancos,
tiendas aún cerradas
cruz verde sin luz.

Con frío hablan
frente a puerta cerrada
chicos obreros.

Con la tarjeta
bancaria raspa el cristal
del coche helado.

El autobús va
con luz azul y rostros
soñolientos.

Perro con jersey
y pata levantada,
¡Dueño helado!

Mochilas llenas,
espaldas dobladas de
los colegiales.

Humo con vaho
antes de la tarea
un cigarrillo.

Paloma Rodríguez
Grupo A


Haikus urbanos

Día lluvioso
Paraguas hojas viento
Hogar caliente

Hay nubes grises
Pavimentos con charcos
Calles vacías

Bufandas gorros
Los árboles helados
Asfalto helado

Hojas doradas
En el jardín del cole
Niños jugando

El sol calentó
El agua del río Tormes
y se bañaron

Mi perra Blanca
juega con la pelota
En los jardines

Tocó el músico
La viola en la calle
Le dí dinero

El coche patinó
en el asfalto roto
Por el mal tiempo

Una viajera
Duerme en la calle
Con su mochila

Luisa Sánchez Mayorga
Grupo A


Haikus urbanos

Guante mojado
Cuelga de una verja
Ser solidario

Las crines mueven
Energía del viento
Siento libertad

Horno de leña
Crujiente pan caliente
Huele a pueblo

La rana quieta
Turista atónito
Sera mentira

Venus es el mío
El cielo me envuelve
Oh Salamanca

A borboleta
Fala com suas asas

Doce som e cor

María Vaquero
Grupo B


Haikus

Calle de Toro.
Mezcla de luz y gente.
Llega la noche.

Cruz de farmacia,
cuya intermitencia
nos reconforta.

Nariz y boca
en el escaparate.
Huella de niño.

Bajo el farol
los amigos esperan.
Está llegando.

Ventana con luz.
El visillo esconde
lo más íntimo.

Outlet en Mango.
El maniquí no ofrece
la modernidad.

Coches que cruzan,
bandera ondeante...
Plaza España

María Maximina Moreno
Grupo B


Haikus Aveiro

Calle Principal
Aveiro despierta aún.
Niebla intensa.

Cruza la barca,
intensamente canal
Avanza rápido.

Café Portugués,
miro al horizonte,
última noche.

Grandes olas van
rompiendo murallas
tarde de playa.

Flamenco rosa
buscando alimento
en el barro aún.

Mercadona

Polvorones en sí
en las estanterías están,
momento dulce.

hay polvorones
en las estanterías
dulce momento


Iria Costa
Grupo B


Haikus

Llego al supermercado a comprar carne, 
le digo al carnicero que la corte
y que me dé alguna salchicha.

el carnicero
corta la carne por turnos
supermercado

Me dirijo a la frutería
a coger peras y mandarinas para comerlas, 
ahora de camino a casa.

compro unas peras
y también mandarinas
regreso a casa

Llego a la panadería a comprar pan, 
para hacerme unos bocadillos 
para el viaje que haré.

compra unas barras
para hacer bocadillos
mañana viaje

David Álvarez
Grupo B


Haikus

Calle de Toro.
Mezcla de luz y gente.
Llega la noche.

Cruz de farmacia,
cuya intermitencia
nos reconforta.

Nariz y boca
en el escaparate.
Huella de niño.

Bajo el farol
los amigos esperan.
Está llegando.

Ventana con luz.
El visillo esconde
lo más íntimo.

Outlet en Mango.
El maniquí no ofrece
la modernidad.

Coches que cruzan,
bandera ondeante...
Plaza España

María Maximina MorenoGrupo A

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