Dice Don Miguel: "Y la pajarita es, a no dudarlo, la forma arquitectónica, digámoslo así, que el papel pide y exige, la forma que del papel surge naturalmente, la perfección de la figura en papel, el perfecto ser papiráceo"
Unamuno fue un gran amante de las palabras y en los últimos años de su vida también de la rima. Pasó de aborrecerla a asombrarse por como determina el proceso azaroso de la creación poética. Parte de este espíritu juguetón de Don Miguel está recogido en el libro "Miguel de Unamuno. Selección poética" que publicó la editorial Kalandraka e ilustrado por Artur Heras. Esto es lo que podemos leer a cerca de esta publicación en la web de la editorial:
Canciones de corro, cuentecillos breves y relatos orales como "La rueda Catalina", ''Caminito de Santiago" o "Flor de sol", nos acercan a uno de los principales poetas del siglo XX, para quien el lenguaje era un juguete en sí mismo.
Miguel de Unamuno, uno de los principales poetas del siglo XX, fue inventor de lenguajes especiales: «Dipe-lepe ape Papecope quepe voype ape rompeperpelepe lospe moperrospe». Admiraba la literatura que se transmite en la infancia -canciones de corro, cuentecillos burlescos, relatos orales, chascos- sin la contaminación de los adultos. Y consideraba el lenguaje un juguete en sí mismo: «Una nueva palabra excita nuestra alegría igual que un nuevo bicho», afirmó en Recuerdos de niñez y mocedad. Los trece poemas de esta selección pertenecen a Cancionero, un diario formado por más de 1.700 poemas que fue componiendo a lo largo de su vida, como un espacio de meditación y vuelta a la niñez. Las ilustraciones de Artur Heras -técnica mixta y tratamiento digital- juegan con el simbolismo, la asociación de ideas, el lenguaje y el color. Un libro que invita a leer un poema cada día, o cada semana, o cada mes lunar. Luego se puede dejar descansando en un atril, abierto en la ilustración que se desee, que no es ni más ni menos que la lectura que el artista plástico hizo de las palabras del poeta, para deleite de los ojos del lector y su mirada más personal.
Te ofrecemos a continuación el poema "A mi primer nieto", una preciosa canción de cuna de su abuelo a su nieto;
A mi primer nieto
La media luna es una cuna
¿y quién la briza?
Y el niño de la media luna,
¿qué sueños riza?
La media luna es una cuna
¿y quién la mece?
Y el niño de la media luna
¿para quién crece?
La media luna es una cuna,
va a la luna nueva,
y al niño de la media luna,
¿quién me lo lleva?
A mi primer nieto
La media luna es una cuna
¿y quién la briza?
Y el niño de la media luna,
¿qué sueños riza?
La media luna es una cuna
¿y quién la mece?
Y el niño de la media luna
¿para quién crece?
La media luna es una cuna,
va a la luna nueva,
y al niño de la media luna,
¿quién me lo lleva?
Y otro poema más titulado "Pajaritas de rima":
Pajaritas de rima,
cantares de papel;
escarceos de esgrima,
que apenas roza piel.
Ya de niño me hacía
mis juguetes, Señor;
gozaba cada día
jugar al creador.
Pajarita de escuela
-¡y qué duro era el banco!-
su recuerdo me vuela
triangulado y blanco.
Te invitamos a hacer el paseo Unamuniano que promueve la Fundación Salamanca Ciudad de Saberes. Josetxu Morán encarna al escritor cuando la visita se realiza para escolares y cuenta muchas de las cosas que encontrarás en este enlace.
Pero puedes hacer ese recorrido con el periodista Paco Gómez y Francisco Blanco, Presidente de Honor de la Asociación de Amigos de Unamuno de Salamanca en el programa "Un paseo por Salamanca".
A don Miguel le gustaba la Plaza Mayor. Allí observaba con detalle el modo en qué paseaban las gentes. Los hombres paseaban por la parte de adentro, la vuelta más corta. Su movimiento era en el sentido del reloj o dextrógiro, y las mueres lo hacían por la parte de afuera, en sentido contrario a las agujas del reloj o movimiento levógiro. Y así pasaban las horas, dándose la cara dos veces.
El avechucho de Unamuno
Está hecho de papel, el avechucho,
celulosa prensada, blanca pasta.
Para volar al cielo eso no basta,
mas se conforma, no necesita mucho.
Tiene aspecto de estar ensimismado,
de estar pensando en sabe Dios que cosa:
en una flor que ha visto, en una rosa,
o en el peligro de un gato taimado,
que poner pueda su vida en un brete,
acechándole con felinos ojos
que, de amarillos, tornan a ser rojos
al descubrir el posible banquete.
No le hace ascos a su estática vida;
“carpe diem”, se dice muy ufano.
Y brinda, aunque sin copa en la mano,
con la tranquilidad como bebida.
Un avechucho más, un algo asceta,
nacido de árbol, de papel formado,
con la paciencia de lo inanimado
le basta que le cante algún poeta.
Carlos Coca
Grupo C
El avechucho de papel
El avechucho (Avis canis vulgaris), a pesar de su escasa población, podemos encontrarlo en la meseta superior recién iniciado el otoño, ya lo dice el refrán: El avechucho de papel, verás por San Miguel
De aspecto desagradable y costumbres despreciables, esta ave que estudiamos hoy la descubrió Unamuno en una cafetería de la Plaza Mayor de Salamanca una tarde soleada cuando el verano tocaba a su fin. Escondida entre pliegos de papel blanco, se resistió a que la viera el ilustre profesor utilizando su capacidad para camuflarse y disfrazarse.
Tan pronto parecía un pájaro sabio como una pajarita vulgar. El tesón y la experiencia de D. Miguel consiguieron dejar al descubierto su patas, fuertes como las piernas de un soldado de infantería , su espalda encorvada y ese pico inconfundible en forma de alcayata invertida.
Esta especie, no anida ni pone huevos por lo que su reproducción sólo es posible mediante ingeniería cocotológica, una rama avanzada de la papiroflexia.
Afortunadamente, todos los conocimientos de este primer cocotólogo permanecen custodiados en su Casa-Museo.
Enrique Martínez
Grupo C
SAPIENS AVIS
En Salamanca, ciudad universitaria y del saber, anida un ave de porte señorial, llamada Sapiens Avis o pájaro sabio.
De belleza sin igual, su plumaje y su majestuosa cola, destacan por una mezcla de colores azul, verde y rojo intenso, que, al levantar el vuelo, dejan tras de sí una estela que el cielo viene a pintar. Su sutil aleteo simboliza la búsqueda constante de la pureza y la libertad del ser humano.
Cuando el sol comienza a desperezarse anunciando un nuevo día, abre su pico largo y brillante emitiendo un canto dulce y melódico que irrumpe suavemente entre los muros de la universidad. Cuentan, que al amparo de su delicado trino, no han sido pocos los que, hipnotizados, han caído en las redes del amor.
Gusta reposar su vuelo en el hombro de D. Fray Luis de León y observar a los que acometen la difícil empresa de encontrar a su amiga la rana.
Todos los septiembres, prepara su casa en el Patio de Escuelas para emigrar en el mes de junio hacia climas más templados y tomar su merecido descanso.
No es violenta y en contadas ocasiones ataca. Únicamente arremete contra aquellos que se burlan de su querido Fray Luis o, aquellos en los que percibe actitudes arrogantes y pretenciosas acompañadas de discursos vacíos y errados. Y es que, la ignorancia es muy atrevida.
Al atardecer, cuando las sombras lamen las piedras de la fachada de la universidad, acude presta a la casa de su creador, a rendir pleitesía a D. Miguel de Unamuno, para hacerle partícipe de las peripecias vividas en la cuidad del saber.
Verónica S.S.
Grupo C
A don Miguel le gustaba la Plaza Mayor. Allí observaba con detalle el modo en qué paseaban las gentes. Los hombres paseaban por la parte de adentro, la vuelta más corta. Su movimiento era en el sentido del reloj o dextrógiro, y las mueres lo hacían por la parte de afuera, en sentido contrario a las agujas del reloj o movimiento levógiro. Y así pasaban las horas, dándose la cara dos veces.
Cerramos este post con otra invitación, en este caso a pasear por la página de Pep Gómez, uno de los grandes cocotólogos de este país. Hace años disfrutamos durante una Feria del LIbro de un espectáculo dedicado a Don Miguel de Unamuno titulado "Las pajaritas de Don Miguel". Puedes ver el vídeo en este enlace.
Propuesta de escritura
Una de las aficiones favoritas del escritor fue la papiroflexia. No era extraño verle en algún café plegando cuartillas o servilletas de papel y regalando después las papirolas a quienes se las solicitaban. El arte de construir pajaritas de papel se conoce también con ese curioso nombre, cocotología, una palabra que viene del francés cocotte -gallina, ave, pajarita-, en lenguaje infantil y coloquial. Dos de las pájaras que inventó fueron "El pájaro sabio" y "El avechucho". Él les dio forma pero tú puedes dotarlas de vida. Piensa que eras un experto ornitólogo y escribe un texto sobre estas curiosas aves.
Y estos son los trabajos recibidos hasta ahora:
El avechucho de Unamuno
Está hecho de papel, el avechucho,
celulosa prensada, blanca pasta.
Para volar al cielo eso no basta,
mas se conforma, no necesita mucho.
Tiene aspecto de estar ensimismado,
de estar pensando en sabe Dios que cosa:
en una flor que ha visto, en una rosa,
o en el peligro de un gato taimado,
que poner pueda su vida en un brete,
acechándole con felinos ojos
que, de amarillos, tornan a ser rojos
al descubrir el posible banquete.
No le hace ascos a su estática vida;
“carpe diem”, se dice muy ufano.
Y brinda, aunque sin copa en la mano,
con la tranquilidad como bebida.
Un avechucho más, un algo asceta,
nacido de árbol, de papel formado,
con la paciencia de lo inanimado
le basta que le cante algún poeta.
Carlos Coca
Grupo C
El avechucho de papel
El avechucho (Avis canis vulgaris), a pesar de su escasa población, podemos encontrarlo en la meseta superior recién iniciado el otoño, ya lo dice el refrán: El avechucho de papel, verás por San Miguel
De aspecto desagradable y costumbres despreciables, esta ave que estudiamos hoy la descubrió Unamuno en una cafetería de la Plaza Mayor de Salamanca una tarde soleada cuando el verano tocaba a su fin. Escondida entre pliegos de papel blanco, se resistió a que la viera el ilustre profesor utilizando su capacidad para camuflarse y disfrazarse.
Tan pronto parecía un pájaro sabio como una pajarita vulgar. El tesón y la experiencia de D. Miguel consiguieron dejar al descubierto su patas, fuertes como las piernas de un soldado de infantería , su espalda encorvada y ese pico inconfundible en forma de alcayata invertida.
Esta especie, no anida ni pone huevos por lo que su reproducción sólo es posible mediante ingeniería cocotológica, una rama avanzada de la papiroflexia.
Afortunadamente, todos los conocimientos de este primer cocotólogo permanecen custodiados en su Casa-Museo.
Enrique Martínez
Grupo C
SAPIENS AVIS
En Salamanca, ciudad universitaria y del saber, anida un ave de porte señorial, llamada Sapiens Avis o pájaro sabio.
De belleza sin igual, su plumaje y su majestuosa cola, destacan por una mezcla de colores azul, verde y rojo intenso, que, al levantar el vuelo, dejan tras de sí una estela que el cielo viene a pintar. Su sutil aleteo simboliza la búsqueda constante de la pureza y la libertad del ser humano.
Cuando el sol comienza a desperezarse anunciando un nuevo día, abre su pico largo y brillante emitiendo un canto dulce y melódico que irrumpe suavemente entre los muros de la universidad. Cuentan, que al amparo de su delicado trino, no han sido pocos los que, hipnotizados, han caído en las redes del amor.
Gusta reposar su vuelo en el hombro de D. Fray Luis de León y observar a los que acometen la difícil empresa de encontrar a su amiga la rana.
Todos los septiembres, prepara su casa en el Patio de Escuelas para emigrar en el mes de junio hacia climas más templados y tomar su merecido descanso.
No es violenta y en contadas ocasiones ataca. Únicamente arremete contra aquellos que se burlan de su querido Fray Luis o, aquellos en los que percibe actitudes arrogantes y pretenciosas acompañadas de discursos vacíos y errados. Y es que, la ignorancia es muy atrevida.
Al atardecer, cuando las sombras lamen las piedras de la fachada de la universidad, acude presta a la casa de su creador, a rendir pleitesía a D. Miguel de Unamuno, para hacerle partícipe de las peripecias vividas en la cuidad del saber.
Verónica S.S.
Grupo C


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