¿Y tú me lo preguntas?

Esta semana, los grupos A y B de escritura creativa, reflexionamos sobre las preguntas y su importancia para el hecho literario. No solo porque forman parte del proceso creativo -¿qué escritor no se hace preguntas?- sino como constitutivas de un texto.
El escritor, al igual que el periodista, indaga en el qué, quién, dónde, cuándo y por qué de un personaje, una situación o una historia (las denominadas 5 W pues llevan esa letra: what, who, where, when y why). La escritura se nutre de preguntas.
Recomendamos el Libro de las preguntas de Neruda, publicado en la editorial Media Vaca, donde encontramos 316 preguntas que no admiten una respuesta lógica pues están formuladas de manera lúdica y poética. ¿Cuál es la pretensión de Neruda al hacer este libro? Él no busca respuestas. Estas sólo están en la imaginación del lector.




Un pequeño botón de muestra:

¿Por qué no enseñan a sacar miel del sol a los helicópteros?
¿Hay algo más triste en el mundo que un tren inmóvil en la lluvia?
¿Por qué no ataca el tiburón a las impávidas sirenas?
¿Cuántas abejas tiene el día?
¿Quiénes gritaron de alegría cuando nació el color azul?
¿De qué ríe la sandía cuando la están asesinando?
¿Por qué siempre se hacen en Londres los congresos de paraguas?
¿Cómo se llama una flor que vuela de pájaro en pájaro?
¿Y por qué el sol es tan simpático en el jardín del hospital?
¿Oyes en medio del otoño detonaciones amarillas?
¿Cómo se acuerda con los pájaros la traducción de sus idiomas?
¿Y con qué cifras va restando la hormiga sus soldados muertos?

Comentamos un poema hecho sobre la base de una serie de preguntas: "Acertijo", de Benjamín Prado. El autor lo concibió como un juego. Dice el poeta: "Yo le propuse al editor que lo publicara en una separata y si algún lector adivinaba quiénes eran los poetas del siglo XX a los que les he robado cada verso le regalase un jamón, o algo así, pero cualquiera le saca un jamón a un editor de poesía...". 
Aquí tienes el texto;

¿Qué poeta
comparó el humo con el Laocoonte?
¿Qué poeta escribió
basta que alguien me piense, para ser un recuerdo?
¿quién afirma que la última gota es siempre una lagrima?

Era una noche oscura.
Y volvía a preguntarlo:

¿Quién escribió:
quiero morir de día, cuando aman los leones?
¿quién escribió:
todo lo que no ha sido contado, es infinito?
¿quién afirma
que el canto de los gallos sólo existe en los sueños?

Era una noche oscura
y nadie respondía.

¿qué poeta
comparaba al diamante con el vuelo de un pájaro?
¿Quién oía la lluvia caer
como las gotas de una espada?
¿Quién escribió
este vaso que yo bebo, quedará vacío para ti?
Y quien llamó a las rosas música aprisionada.
Y quién dijo:- la mano que valía para el amor,
también servirá para el odio.
Y quién dijo que sólo nuestras obras más puras
deberían unirse al séquito del pasado.

Aquél que me responda:
Aquél que sepa
quién me robó cada uno de esos versos:
aquel será mi hermano.


Y en este enlace encontrarás algunas de las respuestas.


Bernardo Atxaga escribió un poema titulado "37 preguntas a mi único contacto al otro lado de la frontera". Lo publicó en su libro Poemas & híbridos. 

Dime, ¿Es feliz la gente allá al otro lado de la frontera? 
¿Encuentra su amor respuesta en un veinte o veintidós por ciento de los casos, 
o como aquí son mudos los teléfonos, corazones desiertos noche 
tras noche corazones desiertos en la última habitación del laberinto?

¿Hay en vuestro reino, entre vuestros territorios, algún lugar 
llamado Greenland o Groenlandia? ¿Son sombríos sus valles? 
Hay gasolineras de la compañía Shell? ¿Se acercan las mariposas hasta las conchas
amarillas? ¿Ni aun en invierno? 
¿Nunca existió allí un espía llamado Cenizas?

Dime, ¿Es feliz la gente allá al otro lado de la frontera?
¿Nunca soñáis con cangrejos? ¿Y con niños ciegos? 
¿Os acordáis alguna vez del ciclista Tom Simpson, de cómo se asfixió en el Aubisque? 
¿Qué me decís de la imagen de su maillot 
como una tabla de ajedrez rota sobre la gravilla? 
Al otro lado de la frontera, ¿protege la hoja al fruto? ¿Hay fresas?

¿Tienen los peces abisales presentimientos 
acerca del sol? ¿Saben distinguir la palabra Luz de la palabra Sombra? 
Aquellos que al tomar el tren, desaparecieron en la transparencia de la tarde, 
¿Hasta cuándo conservaron la ilusión de que podrían quedarse?

Se me ha dicho que para los pájaros no hay otro destino que el viento 
y que hay barcos que jamás alcanzan un puerto. 
Cuando vosotros habláis del destino. ¿A qué os referís exactamente? 
¿A las ventajas de un trabajo seguro? ¿Quizá a lo que se come con salsa de naranja?

¿Nunca rezáis por las caravanas del desierto? ¿Son muchos, sois muchos los habitantes del otro lado de la frontera? 
Esta gente que veo todos los días por la calle, ¿vive allá?

Y yo imité a Atxaga en un artículo que publiqué en el semanario "Tribuna Universitaria" y que formó parte del libro Al fondo a la derecha. Su título "Cuarenta y tres preguntas":

¿Cuál es el número atómico del corazón? ¿A qué huelen los mapas? ¿Con qué ingredientes se cocina un beso? ¿Por qué lloran los sauces? ¿Qué héroe naval inglés, muerto en la batalla de Trafalgar, fue enviado a Inglaterra en un gran barril de brandy? ¿Quiénes somos? ¿Cuál es el insecto más veloz? ¿Qué se ama cuando se ama? ¿Qué extraño deseo alimenta la miradas de los muertos? ¿Hacia dónde volaron las oscuras golondrinas? ¿A qué sabe el agua? ¿Qué número de pie calzaba la Cenicienta? ¿En qué lugar del mundo no se puede votar hasta los 25 años? ¿A quién le importó un pito la primera vez? (Para ellas) ¿Quién fabrica las señales de tráfico? ¿Qué compositor dormía con los anteojos puestos por si se le ocurría alguna idea para una canción? ¿Cómo es el llanto de los cíclopes?
¿Quién ha buscado alguna vez un trébol de cinco hojas? ¿De dónde venimos? ¿Qué clase de manzana robaron de El Árbol Adán y Eva? ¿Qué hacen las novias marroquíes durante la ceremonia nupcial para defenderse contra el “mal de ojo”? ¿En qué consiste el truco del almendruco? ¿Cuántas estrellas se aprecian a simple vista? ¿Con el polvo de qué mariposas se fabrica la cocaína? ¿Quién es el acomodador en nuestros sueños? ¿En qué día de qué mes transcurre la trama del Ulises de Joyce? ¿Por qué las bragas de las chinas tienen dos agujeros? ¿Quién robó a Sabina el mes de abril? ¿Cuántos estudiantes, succionados por un tornado en el oeste de China, fueron a parar, sanos y salvos, en unas dunas de arena, a 20 kilómetros de distancia? ¿Cuántas violetas puede visitar un colibrí en 4 minutos? ¿Cuántas valencias tiene una naranja? ¿De qué color son los recuerdos? ¿Por qué el sonido de los patos no es respondido por el eco? ¿Cuántos cuchillos se tragó un marinero estadounidense llamado Cummings a principios del siglo XIX? ¿Ante qué pared meaban los poetas del veintisiete? ¿Quién maldecía “por el número cuatro”? ¿Qué coño pensaste la primera vez? (Para ellos) ¿Quién realizó un viaje entre Liverpool y Manchester con un automóvil impulsado por Coca-cola? ¿Adónde irán los besos que guardamos, que no damos? ¿Qué significa “tutumpote”? ¿Quiénes creían que si la esposa portaba un calcetín del marido jamás tendría un parto prematuro? ¿A cuánto asciende el precio de un avión ultraligero? ¿Qué diablos me ha ocurrido esta mañana?

Joan Brossa escribió un poema titulado "El sol detenido" en el que recoge las grandes cuestiones de la humanidad. Quizá el niño, o el verdadero artista, podrían responder a esas preguntas con una caja de lápices de colores. O quizá lo importante sean los lápices y no todo lo demás.

¿Qué hacemos? ¿Adónde vamos?
¿De dónde venimos?
Pero aquí hay una caja de lápices de colores.

También compartimos los poemas «Preguntas de un obrero que lee», de Bertolt Brecht, traducido por Juan Carlos Villavicencio y "Preguntas" de Federico García Lorca o "¿Qué es un microrrelato?" de Juan Sabia:

La pregunta fue el detonante para poner en marcha su intelecto. Lo tentó el desafío de capturar la definición huidiza. Sus pensamientos, embarcándose en una cuenta regresiva, se engranaban como piezas de un aparato de relojería. ¿Sería un cuento en miniatura? Le ardieron las mejillas. ¿O un chiste repentino? Le sudaba la frente. ¿Reflexiones certeras? Las sienes le latían. ¿Prosa poética súbita? Se le nubló la vista. ¿Una ocurrencia breve? Un zumbido creciente se instaló en sus oídos. ¿Anécdota efímera, narración concisa? Un temblor imparable se generó en su centro. ¿Fábula rápida, relato precario, idea inesperada? En pleno arrebato, vivió con alivio de condenado a muerte su propia explosión.

Sonrió. Tal vez fuese esto: el detonante en la primera línea y, unos pocos renglones más abajo, el estallido imprevisto. Y se puso a escribirlo.

Para entender mejor la mayéutica de Sócrates o el método discursivo de Platón recomendamos la Lección III (La intuición como método de la filosofía) del libro de Manuel García Morente Lecciones Preliminares de Filosofía.


Propuesta de escritura

La tarea de esta semana la hemos tomado del libro Taller de escritura creativa en 44 desafíos, de Ana Belén Ramos. La propia escritora explica el trabajo a realizar:
"La literatura va iluminando los territorios desconocidos o poco explorados del ser humano que se enfrenta, generación tras generación, a las mismas grandes preguntas. Preguntas que, por suerte o por desgracia, no tienen una respuesta definitiva, aunque algunos artistas se atrevan a lanzar algo de luz en esta tarea titánica. ¡A escribir!
Escribe tus propias respuestas a las cinco preguntas que contesta Jodorowsky en las líneas de arriba, a saber:

-¿Qué es el amor?
-¿Quiénes somos nosotros?
-¿Qué es la poesía?
-¿Qué es el alma?
-¿Qué es iluminarse?

No hay ningún tipo de restricción para tu respuesta, pero sugeriría que, para obtener mayor impacto, fuese una respuesta especialmente escueta; con una frase bastará. Déjate llevar por tu lado poético y sorpréndete con tus propias respuestas que desconocías".

Y aquí tienes el texto de Alejandro Jodorowsky:

¿Qué es el amor? El regalo más bello que podemos recibir en toda nuestra vida.
¿Quiénes somos nosotros? Somos los que vamos a desaparecer.
¿Qué es la poesía? La semilla luminosa de una flor negra.
¿Qué es el alma? Es un océano encerrado en una de sus gotas.
¿Qué es iluminarse? Es hundir el dedo índice en la luna.


Estos son algunos de los textos recibidos hasta ahora:


Respuesta a Jodorowsky

¿Qué es el amor?
Un Haiku, que al madurar, perdura en el tiempo.
... es el sentir de los versos del que escribió:
"Tiembla el rocío
y las hojas moradas
y un colibrí"

¿Qué somos?
Un puente móvil, con metabolismo, sentimiento y sensatez.

¿Qué es el alma?
Una resonancia magnética, tuya o mía.

¿Qué es la iluminación?
Lo que pretende el Yoga.

¿Qué es la poesía?
Un soliloquio.
Un popurrí de:
"amor",
"iluminación",
"alma",
"y lo que somos",
donde vibran emociones teñidas de razón.

Miriam Esther
Grupo A


Preguntas y Respuestas

¿Qué es el amor?
El amor es la luz que hace que la vida tenga sentido, porque nos conecta con los demás y nos permite compartir lo mejor de nosotros mismos.

¿Qué somos?
Somos tiempo, memoria y esperanza.
Somos huellas que dejamos al pasar por la vida.

¿Qué es el alma?
El alma es el jardín secreto donde florecen nuestros recuerdos, nuestras emociones y nuestros anhelos más profundos.

¿Qué es la iluminación?
La iluminación es encender una lámpara en el interior del corazón para ver con claridad aquello que siempre estuvo allí, pero permanecía oculto.

¿Qué es la poesía?
La poesía es una ventana abierta al alma por donde entran la luz, los sueños, la memoria y la emoción convertidas en palabras.

¿Qué somos nosotros?
Somos un puñado de luz y memoria caminando entre el ayer y el mañana, buscando sentido en cada paso de la vida.

Fernando Nieto
Grupo A


Preguntas incandescentes

¿Qué es el amor?
Es una adicción con sabor a buñuelos y olor a café recién hecho.

¿Quiénes somos nosotros?
Somos un insignificante momento en la historia del universo creyendo ser los dueños del mismo.

¿Qué es la poesía?
La poesía son brisas de colores estampadas sobre formularios grises y rutinarios.

¿Qué es el alma?
El alma es el niño desnudo que escondemos detrás de gruesos muros y corazas.

¿Qué es iluminarse?
Iluminarse es un estado de amor incondicional que se consigue al sintonizar el cuerpo con la mente y el espíritu despojándose de los irrenunciables egos.

Max Ferlam
Grupo B


Cinco preguntas

La única vez en mi vida en que hice algo parecido a llorar fue cuando me dijo que no me quería. Todavía guardo el momento en mi cabeza, a mi pesar. Era uno de esos monótonos días de otoño, húmedo y gris. La mesa puesta para cenar, comida ligera para salir del paso; conversación insulsa sobre el devenir del día, uno cualquiera. Ella me mira atentamente a los ojos mientras retiro los platos de la mesa y, con lágrimas en los ojos, me lo arroja.
-¿Me estás diciendo que ya no quieres vivir conmigo?, ¿Qué me dejas? Ya lo hemos hablado muchas veces. ¿Estás segura de tu decisión?
Con la voz apretada a duras penas podía pronunciar palabras, que salían a borbotones intentando hilar un discurso coherente sobre el desapego y la falta de pasión. Yo simulaba que fregaba los platos. Trataba de no escuchar concentrándome en el jabón resbalándome entre mis manos.
-Estamos los dos juntos, acompañándonos en el día a día. Tenemos un pasado en común. Supongo que eso no implica querer compartir un futuro. Lanzo una mirada hacia ella llena de odio y desesperación a la vez que me sacudo las manos con movimientos bruscos.
¿Qué es el amor?
¿Es el día a día?, ¿es el pasado que nos ata como una soga?, ¿es ese futuro inexistente en el que ya no sucederá nada nuevo que nos sorprenda?
¿Quiénes somos nosotros?
Dos seres solitarios que un día nos encontramos y decidimos compartir una vida en común. Miramos con añoranza el camino que emprendimos los dos juntos. En algún momento caímos en la cuenta de los días, tal vez los años, en que ya nos dejamos arrastrar anulando nuestra voluntad y ahogándonos en el desierto de lo cotidiano, vacío como nuestra apetencia del otro. Ahora también tomamos una decisión y dejamos caer en el vacío la esperanza de reencontrarnos.
El plato resbaló entre mis manos y cayó al suelo rompiéndose en mil pedazos. Qué maldita premonición. Cómo se comporta a veces la vida. Sin que lo esperemos nos da un puñetazo en el estómago, provocándonos un dolor intenso aunque pasajero. Es así. Te agarra y violentamente te abre los ojos para que te enteres de una puñetera vez aunque tú no quieras. Te mete en la boca pedazos de realidad tan enormes que te ahoga por dentro. La vida no es un bonito poema que recitamos con orgullo.
¿Qué es la poesía?
Ella me hablaba sin decir nada. Yo no la escuchaba. Estaba ensimismado, rememorando esos momentos auténticos que tuvimos, como si estuviera ojeando un álbum de fotos. Cuando creamos la empresa, al principio con muchas dificultades pero alcanzo unos hitos que nadie preveía que íbamos a conseguir. El éxito y el dinero, y todo lo que nos regaló: viajes siempre soñados a destinos exóticos, las veladas y cenas en restaurantes de lujo y hoteles de cinco estrellas, las fiestas codeándonos con lo mejor de la sociedad. Todo eso ella pretende tirarlo por la borda. Como si no valiera nada ser líderes en el sector y pioneros tecnologías punteras, el reconocimiento a nivel mundial codeándonos con las personalidades más poderosas del planeta, los miles de trabajadores que están a nuestro cargo.
Este es nuestro gran logro. ¿Vamos a tirar todo eso por la borda? ¿Por qué? ¿Por un momentáneo vacío existencial que te ha entrado? ¿Una falsa iluminación de un falso gurú, un coacher que llaman ahora, exprimidor de dinero? Los pedazos del plato que se resbaló antes siguen ahí, dispersos de una manera caótica por el suelo, como yo ahora mismo, roto en mil pedazos sin posibilidad de reparación.
Ella contesta: -quiero recuperar mi alma.
-¿Y qué es el alma?- grité furioso.
Reaccioné con odio, algo que hasta ahora no había sentido. Apreté los puños. La sangre me hervía, como si un fuego recorriera todo mi cuerpo viajando por las venas. Deseé no haberla conocido antes, que no hubiera existido nunca. No quiero verla y por eso me agacho y voy cogiendo uno por uno los pedazos de cristal del suelo; agarro los grandes con mis manos y sangro al cortarme para sentir dolor y saber que sigo ahí.
Yo sí que existo. Me subo a la ola y recorro el mundo observándolo desde arriba. Contemplo complaciente las almas perdidas de aquellos que no han conseguido nada de lo que se proponen, seres perdidos que no saben lo que quieren y se dejan arrastrar por la corriente vital ahogándose en su flujo. Sé lo que quiero y lucho por conseguirlo, caiga quien caiga. Es una energía que me mueve, un motor poderoso que nunca se detiene.
Ella era igual. Juntos éramos invencibles. Como dioses en la Tierra; algún día moriremos, es cierto, pero hasta entonces seremos todopoderosos.
-Ya no quiero eso- me dice.
-Sé lo que te pasa. Te ha engañado. Ese consultor espiritual de tres al cuarto al que solo le interesa aprovecharse de ti y sobre todo de tu dinero, que también es el mío. Seguro que también te has liado con él. ¿Verdad?, Te lo has follado, ¿a que sí? ¡Dímelo a la cara si te atreves!-
El odio se intensifica dentro de mí. Soy un volcán en erupción, ardiente lava a punto de ser expulsada. La rabia me posee.
-He alcanzado la iluminación-
-¿Y qué es la iluminación?-
Pregunto en un murmullo mientras clavo un trozo del plato roto en su garganta, y observo cómo ella cae al suelo con miedo y angustia mientras la muerte se abalanza sobre su cuerpo inerte.

Maite BT
Grupo A


Preguntas

Un día conocí a una persona que creía en el amor.
Ayer éramos, yo, tú, y él, hoy somos nosotros.
Cuando cierras los ojos, la cabeza empieza a pensar, rasca en el corazón, y depende del estado de ánimo en que nos encontremos, la mano escribe versos alegres o tristes.
Hay que ser muy iluso, para creer en lo que no vemos.
Estar iluminado, es algo que dura un instante, lo que se tarda en apagar y encender la luz.

Luis Iglesias
Grupo B


Preguntas:

¿Qué es el amor?
Es un baño de chocolate negro y azúcar glas

¿Quiénes somos nosotros?
Un reflejo engreído de los otros

¿Qué es la poesía.?
Una flecha dirigida al corazón

¿Qué es el alma?
El almacén donde se guarda todo lo que no percibes con los sentidos.

¿Qué es iluminarse?
Sentir que el fuego está dentro de uno

Pepe Lorenzo
Grupo B


Preguntas

¿Qué es el alma?
Es la que no se ve,
pero se siente.
Es la que no se mueve,
pero hace moverte.
Es la que te llena,
pero no se vierte.
La que te envuelve
como seda transparente.

¿Qué es la poesía?
Todo aquello que:
al verlo,
escucharlo,
leerlo,
sentirlo...
Me hace vibrar.

¿Qué es el amor?
Un sentimiento,
que lleva a un comportamiento
siempre afable y cariñoso,
cuando estás al lado del amado,
o sientes su presencia

¿Quiénes somos?
Entes racionales
a la búsqueda de respuestas convincentes.

¿Qué es iluminarse?
Bañarse de luz,
para llegar a ver las cosas
como realmente son.

José Luis Fonseca
Grupo A


Respuestas inciertas

¿Qué es el amor? El amor es el aliento de la vida.
¿Quiénes somos nosotros? Somos todo y nada, según el día.
¿Qué es la poesía? La poesía es el alma de la literatura.
¿Qué es el alma? El alma es la esencia de cada uno de nosotros.
¿Qué es iluminarse? Iluminarse es alcanzar otra dimensión.

M. Maximina Moreno
Grupo B


Encuesta “Preguntas”

Después de una sesión en la que nos planteamos multitud de preguntas, me surgió la necesidad de realizar una encuesta para responder a las cinco preguntas propuestas. Después de múltiples entrevistas a una variopinta muestra de personas, el resultado es que no hay una única respuesta válida, hay una respuesta distinta por cada entrevistado. Quien responde, en cada caso lo hace influido por sus circunstancias y su pasado.
Veamos algunos ejemplos:

Un niño:

P. —¿Qué es el alma?
R. —Una cajita que tengo dentro.
P. —¿Qué es el amor?
R. —Mi mamá.
P. —¿Qué somos nosotros?
R. —Los niños.
P. —¿Qué es iluminarse?
R. —Darle a un botón 
P. —¿Qué es poesía?
R. —Lo que nos lee la maestra de un libro de color verde.

Un escéptico:

P. —¿Qué es el alma?
R. —Lo que se evapora al exprimir un cuerpo.
P. —¿Qué es el amor?
R. —Una mentira, un sueño, una sensación, una ilusión.
P. —¿Qué somos nosotros?
R. —¿Realmente existe un nosotros?
P. —¿Qué es iluminarse?
R. —Encender una bombilla para vernos mejor.
P. —¿Qué es poesía?
R. —Palabras rebuscadas que pretenden ser trascendentes.

Un poeta:

P. —¿Qué es el alma?
R. —La esencia de mi ser, el aliento de mi corazón.
P. —¿Qué es el amor?
R. —Es el todo.
P. —¿Qué somos nosotros?
R. —Es un yo compartido.
P. —¿Qué es iluminarse?
R. —Surgir la inspiración.
P. —¿Qué es poesía?
R. —Es el universo.

Un paisano:

P. —¿Qué es el alma?
R. —Vaya usted a saber.
P. —¿Qué es el amor?
R. —¿Decía?
P. —¿Qué somos nosotros?
R. —Los de mi quinta.
P. —¿Qué es iluminarse?
R. —Encender una bombilla.
P. —¿Qué es poesía?
R. —Las torrijas que hace la Conchi


Un macarra:

P. —¿Qué es el alma?
R. —Lo que te voy a partir de una h…..
P. —¿Qué es el amor?
R. —Lo que le hago yo a mi piba.
P. —¿Qué somos nosotros?
R. —Los de mi banda
P. —¿Qué es iluminarse?
R. —Lo que hace la bofia cuando pone la sirena.
P. —¿Qué es poesía?
R. —Lo que van a cantar los de la banda de los Guadalupeños cuando los pillemos.

…y así podríamos seguir con otras dos mil entrevistas más.

Manuel Medarde
Grupo A


Diario de sesión

8/06/26
La sesión de hoy me ha sorprendido. ¿Me ha sorprendido? Una sesión llena de preguntas, de posibles respuestas, de sugerencias (me gusta la palabra sugerencia ya sea referida a preguntas o a personas. De hecho, es uno de los mayores elogios que puedo hacer. ¡Es sugerente! Cuando digo eso de alguien es que tiene muchas papeletas para ser importante en mi vida. Especialmente si lo digo de una mujer, claro. Y la busco, como ahora debo buscar respuestas.

09/06/27
He dormido mal. Las preguntas no sólo me asaltan, sino que me han colonizado, ocupan todo mi tiempo. Y no encuentro respuestas que me satisfagan, que me iluminen, que aclaren asunto alguno, que me hagan mirarme al espejo con cierta chulería y decir: ¡Tío, esa sí, esa la has clavado!

A primera hora, me planteo cómo enfocar el tema. Y decido, sin necesidad de preguntarme, responder a las cuestiones de forma rápida, casi espontánea, luego las dejaré reposar un par de días y el viernes las afinaré y enviaré el resultado a Raúl.
¿Qué es el amor? "La maravillosa decepción de haberlo alcanzado"
¿La poesía? "Una desordenada explosión de sensaciones que llegan a transmitir unas palabras ¿bien ordenadas?"
¿El alma? "La inexplicable e incansable búsqueda de aquello que sabemos inexistente"
¿Iluminarse? "Ser capaz de volver a tener luz cuando se te han fundido los plomos"
¿Quiénes somos nosotros? "Motas de polvo que levantó el viento y van y vienen, y vienen y van y... "

10/06/26
He tenido tiempo de consultar, de ver qué dice Jodorowsky, incluso de aprender a escribir correctamente su nombre. Pero decido dejar mis definiciones tal como están, como párvulas respuestas. Así que le doy unos retoques.
Esta fijación me está pasando factura. Cada día me sumerjo más en este sinsentido de preguntas y respuestas, un vano intento de llegar a definiciones satisfactorias. Descanso poco y apenas como y he optado por un menú que repito tres veces al día: como entrante el cuestionario Proust, de primero viajo a la frontera con Ataxga, de segundo preguntas de Neruda y de postre, doble ración de Benjamín Prado.
Y todo lo que he conseguido se limita a ampliar la carta de preguntas:
¿En el folio que yo emborrono podrían otros haber escrito un texto sublime?
¿Esa minúscula mal escrita es un error mayúsculo?
¿Hay más filosofía en una botella de vino que en los libros?
¿Estoy en algún lado de la frontera?
¿Tienen alma los pueblos? ¿Y las ciudades?
Ese pájaro que canta ¿es una oropéndola o es Raúl de Tapia? Y, en todo caso, ¿Ha mutado voluntariamente o lo ha hecho "obligado"?
¿Habrán resuelto los autores citados las preguntas que formulan?
Estoy obsesionado. ¿Debo descansar?

12/06/26
Llevo media mañana intentando cerrar el texto. El momento más difícil. Porque mientras dura el proceso siempre queda la creencia de que lo vas a mejorar, siempre es mejorable, pero una vez que lo envías ya has perdido el control sobre él, ya no puedes aportar nada nuevo, ni corregir, ni... ni siquiera arrepentirte y no enviarlo.
Se acabó, va como está.

25/07/26
A la atención de las personas del Grupo A del Taller de Escritura Creativa:
Soy X, hijo de Nicolás. Envío este correo para informarles que mi padre falleció el pasado día 22. Llevaba tiempo en un estado de zozobra permanente. Las continuas preguntas y respuestas le habían sobrepasado. Angustiado por unas, reconcomido por las otras, planteándose cuestiones que nunca antes le habían ocupado, se hundió en un desasosiego en el que perdió su rumbo. Mi padre falleció ahogado en un mar de dudas. Seguro que ahora descansa en paz.

Nicolás Casillas
Grupo A

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